La tierra de los tepuyes milenarios y la caída de agua más alta del mundo. Un viaje sobrecogedor al origen geológico de nuestro planeta.
Decretado el 12 de junio de 1962, el Parque Nacional Canaima se encuentra en el estado Bolívar. Con 30.000 kilómetros cuadrados, es el sexto parque nacional más grande del mundo. El 65% de su extensión está ocupada por formaciones de roca que datan de la era Precámbrica (hace miles de millones de años) llamadas Tepuyes. En 1994, la UNESCO lo inscribió como Patrimonio de la Humanidad por representar un testimonio excepcional e irremplazable de la historia evolutiva de la Tierra.
Canaima está dividida en dos sectores inmensos: el Oriental (La Gran Sabana y el Roraima) y el Occidental (Laguna de Canaima y el Salto Ángel). Sus paisajes dominados por cascadas rojas y montañas de cimas planas no tienen igual en el mundo entero.
Las cimas de los tepuyes han estado aisladas del resto del ecosistema terrestre durante millones de años. Debido a las extremas lluvias y la falta de nutrientes en la dura cuarcita, la flora ha tenido que evolucionar de formas extraordinarias.
Los indígenas Pemón son los guardianes ancestrales de Canaima. Su profunda conexión espiritual con los ríos, cascadas y las montañas ('Tüpu') garantiza que este vasto territorio siga siendo sagrado y protegido para el futuro.
Las vastas sabanas y selvas de pie de monte albergan a grandes mamíferos sudamericanos como el oso hormiguero gigante, dantas y jaguares. Sin embargo, las cimas tepuyanas esconden misterios biológicos microscópicos únicos.